
Estimado Dr. Barbacid:
El pasado 30 de enero leí una entrevista que le ha publicado el periódico gratuito GUADAnews en su edición de 24-30 enero sobre varios aspectos del cáncer, uno de ellos es la relación existente entre dieta y cáncer.
Ante la pregunta ¿En su opinión, qué alimentos no deberían faltar nunca en una dieta para prevenir en lo posible el cáncer? Usted contesta que “La relación entre dieta y cáncer existe pero la base científica es aún prácticamente desconocida. De hecho, solamente tenemos información epidemiológica basada en migraciones recientes, como las migraciones de personas de raza oriental a Estados Unidos, en las que sus descendientes presentan tumores característicos de la dieta occidental, en lugar de los tumores más prevalentes en los países de origen, como pueden ser China o Japón. Pero dentro de nuestra sociedad, con una dieta cada vez más variada, es imposible establecer una relación directa entre dieta y cáncer. Lo importante es consumir una dieta sana como la dieta mediterránea, cuyo beneficio global para nuestra salud viene avalado por muchas generaciones. Personalmente, yo no me preocuparía por la dieta, siempre que sigamos una dieta sana. En su lugar, me preocuparía por otro tema como es el hábito de fumar que es la única actividad de nuestra sociedad donde existe una relación directa e incontrovertible con el desarrollo de ciertos tumores.”
Relación dieta/cáncer
En el comienzo de la entrevista usted dice que hay una relación entre dieta y cáncer pero que la base científica es desconocida. Sin embargo, más adelante afirma que es imposible establecer una relación directa entre dieta y cáncer por la dieta variada que consumimos. Estas afirmaciones, que se contradicen, más que determinar la posible relación entre dieta y cáncer, crean una gran ambigüedad que confunden más que aclaran.
Pero vamos a consultar lo que dicen los organismos internacionales. La OMS publicó en 2003 un informe elaborado por un grupo de expertos, el Joint WHO/FAO Expert Consultation, sobre dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas. En este informe hay un capítulo específico dedicado al cáncer y la dieta en donde se explica que el cáncer está causado por una variedad de factores identificados y sin identificar. El tabaco es la causa establecida más importante en la ocurrencia de cánceres, siguiéndole la dieta, el alcohol, la actividad física, infecciones, factores hormonales e irradiación. Se estima que el 30% de cánceres en países industrializados se debe a factores de la dieta, y el 20% en los países en desarrollo, aunque esta cifra podría aumentar con los cambios de la dieta. Se estima que el peso corporal y la actividad física juntos suponen una quinta o una tercera parte de algunos de los cánceres más comunes, como son el cáncer de mama (postmenopausia), colon, endometrio, riñón y esófago.
En cuanto a la fuerza de la evidencia científica, el informe dice que los factores de la dieta para los que hay evidencia convincente son el sobrepeso y la obesidad, así como un alto consumo de bebidas alcohólicas, las aflatoxinas y algunos pescados fermentados y salados. También existe evidencia convincente que indica que la actividad física disminuye el riesgo de cáncer de colon. Otros factores que probablemente aumentan el riesgo de cáncer son la ingesta elevada de carnes conservadas, alimentos salados, sal y bebidas y comidas muy calientes. Por su parte, los factores protectores son el consumo de frutas y verduras y la actividad física (para el cáncer de mama).
Dieta recomendada
En cuanto a la dieta recomendada, usted dice que lo importante es consumir una dieta sana como la dieta mediterránea, pero no aclara el contenido ni de la dieta sana ni de la mediterránea, con lo cual, es imposible seguir sus recomendaciones.
Si volvemos al documento de la OMS, en la parte final del capítulo dedicado a la dieta y el cáncer, hace unas recomendaciones detalladas que le recojo a continuación:
- Mantener el peso, concretamente el índice de masa corporal en el rango 18,5 y 24,9 kg/m2 y evitar ganar peso (mas de 5 kg) durante la vida adulta.
- Mantener una actividad física regular. Por ejemplo, una actividad moderada de 60 minutos diarios (andando) puede ser necesario para mantener el peso corporal saludable. Actividades más intensas pueden aportar mayores beneficios para la prevención del cáncer.
- No se recomienda el consumo de bebidas alcohólicas, en el caso de consumirlas, no más de dos bebidas al día.
- Consumir de forma moderada el pescado salado y fermentado al estilo chino, especialmente durante la infancia. También el consumo de alimentos salados y sal.
- Minimizar la exposición a alimentos con aflatoxinas (toxinas producidas por hongos).
- Adoptar una dieta que incluya un consumo diario, como mínimo, de 400 g de frutas y verduras.
- Para personas no vegetarianas, se recomienda reducir el consumo de carne conservada (salchichas, salami, bacon, jamón).
- Evitar consumir alimentos y bebidas que estén muy calientes.
En este caso, la OMS y la FAO sí proponen recomendaciones claras que cualquier persona puede seguir para prevenir la ocurrencia de cánceres ligados a la dieta.
http://www.who.int/nutrition/publications/obesity/WHO_TRS_916/en/index.html
Pero la OMS no se ha limitado al informe referido sino que en el año 2004 publicó la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, en donde se recogen, entre otros aspectos, los objetivos, los datos probatorios para fundamentar las actividades, los principios para la acción, las responsabilidades de los actores y el seguimiento y actuaciones futuras. Quiero destacar la siguiente referencia de este documento: “La alimentación poco saludable y la falta de actividad física son, pues, las principales causas de las enfermedades no transmisibles más importantes, como las cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y determinados tipos de cáncer, y contribuyen sustancialmente a la carga mundial de morbilidad, mortalidad y discapacidad.”
http://www.who.int/dietphysicalactivity/strategy/eb11344/strategy_spanish_web.pdf
Para terminar quiero hacerle referencia a la World Cancer Research Fund donde puede encontrar documentos, con base científica, que recomiendan, al igual que la OMS, el consumo o reducción de determinados alimentos en la dieta para prevenir cánceres, cuyo lema en inglés es “Stopping cancer befote it starts”.
Para finalizar, solo añadir que cuando se hagan recomendaciones sobre qué dieta o qué alimentos deben consumirse preferentemente para prevenir determinadas enfermedades crónicas y en particular el cáncer, parece más apropiado utilizar aquellas elaboradas por organismos internacionales, bien fundamentadas científicamente, que hacer una mera referencia a una “dieta sana” o a la tan socorrida “dieta mediterránea”.