
OCU avisa
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado en su web los resultados de un estudio dirigido a las bayas Goji, concretamente han analizado plomo, cadmio, cobre y residuos de plaguicidas en estos productos. Han tomado 10 muestras en distintos establecimientos de Madrid y Barcelona, cuyos resultados, según la OCU, son desalentadores porque “las 10 muestras incumplen los requisitos para su comercialización y, entre otras cosas, contienen gran cantidad de pesticidas, algunos ilegales en Europa, y metales pesados como cadmio, plomo y cobre”.
La nota de prensa de la OCU finaliza recomendando a la AESAN que proceda a retirar los productos analizados del mercado, que realice un análisis exhaustivo del mercado a las bayas Goji y que aumente el control en la importación de estos productos.
http://www.ocu.org/seguridad-alimentaria/bayas-de-goji-tienen-toxicos-s507254.htm
AESAN opina
La AESAN por su parte ha contestado en los siguientes términos.
http://www.aesan.msc.es/
Análisis de la situación
Si analizamos contaminante por contaminante podemos observar lo siguiente:
1. Cadmio. La OCU ha utilizado la Ingesta Semanal Tolerable Provisional (ISTP) de la EFSA de 2,5 mg/kg peso corporal, que para una persona de 70 kg, se convierte en 175mg/semana o 25 mg/día. Para saber la ingesta de cadmio procedente de todos los alimentos, se utiliza el Estudio de Dieta Total que combina de forma rigurosa datos de consumo de alimentos con datos de contenidos de sustancias en los grupos de alimentos. Vamos a utilizar los resultados del Estudio de Dieta Total del País Vasco que publicó en el año 1997. La ingesta media estimada para el cadmio correspondiente a los años 1990-1995, procedente de todos los alimentos para la población del País Vasco es de 11 mg/día, lo que supone un 44% de la ISTP de la EFSA.
Si queremos tener en cuenta el aporte de cadmio de las bayas Goji para incluir los consumidores habituales de estos productos, aunque no sea éste un procedimiento muy riguroso, vamos a sumar a estos 11 mg/día lo que aportaría el consumo recomendado en la etiqueta de 20 g de bayas diaria, teniendo en cuenta el contenido de cadmio más alto encontrado por la OCU (0,06 mg/kg). Si no me he equivocado en los cálculos, el aporte de cadmio por las bayas a la ingesta total es de 1,2 mg/día, que sumado a lo anterior, sale 12,2 mg/día, lo que equivale al 49% de la ISTP. En definitiva el cadmio procedente de todos los alimentos, incluidas las bayas, no supone un problema para la salud de los consumidores.
2. En cuanto a los límites máximos de cadmio (0,05 mg/kg), la OCU dice que son superados por dos muestras con contenidos de 0,06 mg/kg. El Reglamento 1881/2006, además de fijar límites máximos para los contaminantes, establece que a los productos desecados, transformados y compuestos, se les aplicará el límite máximo pero teniendo en cuenta la concentración que se haya producido durante el proceso de transformación de los productos. En este caso, y como bien dice la AESAN, al ser productos desecados, tendría que aplicarse un factor de concentración debido al proceso de secado, con lo cual, cumplirían los límites legales vigentes. ¿Cuál es el problema del factor de concentración? Pues que solo se puede saber haciendo un estudio en el que se comprueben los contenidos de los metales antes, durante el proceso de secado, en este caso, y en el producto final, para poder calcular el famoso factor de concentración. ¿Está hecho este estudio? Se desconoce. Pero, como la superación del límite máximo es muy pequeña, se puede deducir que cumpliría con lo regulado en el Reglamento comunitario.
3. Plomo. Según los propios datos de la OCU, los límites de plomo no son superados en ninguna de las muestras, por lo tanto no hay problema tampoco con el plomo.
4. Cobre. No hay legislación que regule límites máximos para el cobre. Pero el JECFA sí ha fijado una ISTP para el cobre de 0,05-0,5 mg/kg peso corporal, que para una persona de 70 kg sería 3,5-35 mg/persona/día. Los datos del Estudio de Dieta Total del País Vasco muestran que la ingesta media estimada de cobre es de 1,4 mg/persona/día, lo que equivale a un rango entre 4-40% de la ISTP. Si hacemos el mismo cálculo que para el cadmio y tenemos en cuenta los 20 g de bayas diarias recomendados en la etiqueta de los productos y el valor más alto de cobre encontrado por la OCU (9,71 mg/kg), sale la cifra de 0,19 mg/día que sumada a la anterior, nos sale 1,6 mg/persona/día, lo que equivale al 4,6-46% de la ISTP. Con lo cual, podríamos afirmar que tampoco hay problema con el cobre.
En cuanto a los plaguicidas, la información que aparece en la web no es completa para poder apoyar o rebatir lo referido por la OCU y por la AESAN, con lo cual, no es posible analizar este aspecto del estudio.
Se podría concluir diciendo que las sustancias químicas y especialmente los contaminantes producen un poco de miedo a los consumidores y muchos se asustan nada más oír que tal o cual contaminante está en los alimentos (por ejemplo, las dioxinas), pero es importante saber que estas sustancias tienen límites máximos y además los cálculos de las ingestas y su comparación con los valores toxicológicos garantizan que no producen efectos en los consumidores y que el alimento es seguro, por eso es importante cuidar esta información para que no alarme al consumidor.
De todas formas, y ante la duda de si puede haber riesgo para el consumidor o no, sí sería deseable que las autoridades sanitarias centrales (AESAN) o las autonómicas (Consejerías de salud) comprobaran que estos productos cumplen con los límites legales vigentes.