
La erupción del volcán islandés el 14 de abril pasado provocó el cierre de numerosos aeropuertos europeos y la cancelación de cientos de vuelos, con el consecuente impacto económico para los viajeros, las compañías de aviación y los aeropuertos. Otro de los efectos directos e indirectos de la nube de cenizas que ha cubierto parte de los cielos europeos y que se ha ido depositando en suelos y agua puede ser la contaminación de alimentos y piensos que pudieran llegar a la cadena alimentaria.
Con el fin de conocer este posible efecto en la salud humana por el consumo de alimentos y bebidas y poder adoptar las medidas pertinentes, la Comisión Europea solicitó a la EFSA que evaluara los riesgos para la salud humana y animal como consecuencia de la contaminación de alimentos y piensos afectados por la erupción del volcán.
La EFSA publicó el 26 de abril con carácter de urgencia, una declaración sobre “Posibles riesgos para la salud pública y animal por la contaminación de la cadena alimentaria y de piensos debido a la deposición de cenizas seguida de la erupción del volcán Eyjafjallajökull en Islandia”.
http://www.efsa.europa.eu/en/scdocs/doc/1593.pdf
Composición química de las cenizas
La composición química de las cenizas, según la declaración, varía enormemente entre volcanes, erupciones e incluso durante la misma erupción, además depende de la fuente del magma y de los gases emitidos y adsorbidos por las cenizas. Según los análisis realizados por las autoridades de Islandia el 5 de abril, la composición de la ceniza era: 60% de dióxido de silicio, 16% de óxido de aluminio, 10% de óxido de hierro y elementos traza como bario, cromo, cobre, níquel, estroncio, vanadio y zinc. Los componentes gaseosos analizados fueron dióxido de sulfuro, cloruro de hidrógeno, fluoruro de hidrógeno, sulfuro de hidrógeno.
Teniendo en cuenta que la EFSA dispuso de muy poco tiempo para realizar la declaración y tras consultar una gran variedad de fuentes de información, concluyó que la falta de datos de composición de las cenizas depositadas en los países europeos afectados y el hecho de que la mayoría de las publicaciones consultadas sobre erupciones volcánicas identificaban al fluor como el compuesto más crítico en relación con los efectos para la salud en humanos y animales, EFSA decidió dirigir la evaluación inicial exclusivamente al fluor.
Fluor como factor riesgo para la salud humana y animal
El fluor no es un elemento esencial para el crecimiento y desarrollo humano pero es muy importante en la prevención de caries dental. No obstante, una excesiva ingesta de fluor puede dar lugar a fluorosis dental y a largo plazo puede reducir la fortaleza de los huesos y aumentar el riesgo de fracturas y fluorosis en el esqueleto. Los niveles recomendados más altos de ingesta de fluor se han fijado en 0,10 mg/kg peso corporal por día para niños y 0,12 mg/kg peso corporal por día para adultos.
El fluor de erupciones volcánicas puede perjudicar a las personas fundamentalmente a través del agua contaminada y a los animales por deposición de las cenizas en pastos y suelos. La exposición potencial al fluor dependerá de la dispersión de las cenizas en el aire, de las áreas geográficas afectadas y del transporte de las cenizas en suelo y agua con su consecuente resultado en alimentos, piensos y agua.
Aunque la Autoridad Veterinaria y de Alimentos de Islandia ha aportado datos de fluor en ceniza que muestran una variación en las concentraciones de este metal a lo largo del tiempo, entre 23 y 25 mg/kg el 14 de abril, y hasta 850mg/kg el 19 de abril; la EFSA ha concluido que la falta de información en todas las áreas afectadas hace difícil la evaluación de riesgos sobre el impacto de las cenizas en la seguridad de alimentos y piensos. No obstante, a pesar de que la intoxicación aguda por fluor puede tener efectos severos en animales y humanos, la información disponible relacionada con erupciones volcánicas muestra que los efectos adversos debidos a la ingesta de cenizas volcánicas, son muy raros.
Finaliza la declaración exponiendo que el riesgo potencial de contaminación de agua de bebida, verduras, frutas, pescados, leche, carne y piensos por las cenizas del volcán es considerado despreciable en la Unión Europea por estar lejano al territorio inmediatamente próximo al volcán, por lo que el riesgo para la salud humana y animal no se considera como preocupante. No obstante, cuando se dispongan de nuevos datos debería hacerse una nueva evaluación de riesgos si aquellos indicaran que los umbrales toxicológicos podrían haberse superado.