
El folato es un término genérico que se utiliza para una familia de vitaminas del grupo B que se encuentra de forma natural en una gran variedad de alimentos, como son hortalizas de hojas verdes, frutas, hígado y levadura. Por su parte, el ácido fólico es una forma sintética de folato que se usa en complementos alimenticios y en alimentos enriquecidos. El ácido fólico es más estable en los alimentos y se absorbe mejor que los folatos naturales.
En 2008 la EFSA creó un grupo de trabajo científico (ESCO WG en sus siglas inglesas) sobre “Análisis de riesgo y beneficio de la fortificación de alimentos con ácido fólico” dirigido a compartir con los Estados miembros experiencias y preocupaciones en relación con la fortificación de alimentos con ácido fólico. Los principales objetivos de este grupo son revisar las recomendaciones de los Estados miembros sobre fortificación de alimentos con ácido fólico y considerar nuevas evidencias en relación con el riesgo de altas ingestas de ácido fólico y la necesidad de desarrollar una guía sobre niveles seguros de ácido fólico para grupos de población.
Los resultados de este grupo se publicaron en abril de este año con el título “Ácido fólico: una actualización de los desarrollos científicos”.
http://www.efsa.europa.eu/en/home/publication/efsafolicacid.pdf
Beneficios y riesgos potenciales del ácido fólico
Estudios realizados al azar han demostrado que la suplementación con ácido fólico puede prevenir hasta dos terceras partes los defectos del tubo neural (NTDs en siglas inglesas) y reducir el riesgo de otras malformaciones congénitas. En Estados Unidos y Canadá donde se han desarrollado programas dirigidos a fortificar alimentos con ácido fólico, han obtenido un descenso significante (28% en EEUU y 46% en Canadá) en la ocurrencia de NTDs.
Otros estudios han demostrado altas ingestas de folato asociadas a un descenso en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer aunque ensayos realizados al azar no han confirmado estas asociaciones.
En cuanto a los riesgos relacionados con altas ingestas de ácido fólico y folatos, hay datos que por una parte sugieren la posibilidad de un aumento del riesgo de cáncer por ingestas elevadas de ácido fólico y por otra no hay evidencia de que altas ingestas de folatos presentes en los alimentos estén asociadas con un aumento de riesgo de cáncer.
Estos resultados contradictorios en relación con el riesgo o beneficio de folatos y ácido fólico y su relación con el riesgo de cáncer se explican porque datos de estudios con animales sugieren que estos animales mantenidos con dietas deficientes en folatos aumentan el riesgo de cáncer colonrectal y una modesta aportación con ácido fólico reduce este riesgo; sin embargo, en animales repletos de folatos o animales con lesiones previas, altas dosis de ácido fólico aumenta el riesgo de cáncer colonrectal.
Recomendaciones del grupo ESCO
Durante las reuniones del grupo convocado por la EFSA hubo desacuerdo de los expertos en relación con la ingesta elevada de ácido fólico y posible riesgo de cáncer pero hubo consenso sobre las siguientes conclusiones generales:
En definitiva, queda todavía mucho trabajo por hacer dirigido a fijar la ingesta de ácido fólico con datos actuales y establecer los límites máximos seguros para los alimentos fortificados y los complementos. También habrá que esperar a que se haga más luz sobre la relación de este complemento con el riesgo de cáncer.