Lo que se conoce por el término general de dioxinas incluye dos grupos de congéneres (sustancias con una estructura química similar), los policlorodibenzo-p-dioxinas y los policlorodibenzofuranos y un tercer grupo que, aunque no se consideran dioxinas, en algunas ocasiones aparece agrupado con ellas, son los policlorobifenilos (PCB) similares a las dioxinas.
Los congéneres de los dos primeros grupos (dioxinas y furanos) se forman de forma no intencionada como subproductos durante determinados procesos de combustión, como son la incineración de residuos o los
incendios forestales, también se forman durante algunos procesos industriales como el blanqueo de la pulpa de papel o la fabricación de plaguicidas clorados. Por su parte, los PCB son producidos por cloración directa de bifenilos. Se han usado en una gran variedad de aplicaciones como fluidos eléctricos en transformadores o fluidos transmisores de calor, por sus propiedades no inflamables y aislante eléctrico. La producción de PCB se prohibió en el año 1985 y desde entonces, su transformación y distribución ha ido disminuyendo de forma variable en los distintos países de la Unión Europea, aunque grandes cantidades todavía permanecen en equipos eléctricos, productos plásticos y edificaciones.
Aunque las cantidades de dioxinas y PCB han ido disminuyendo desde la década de los años 70, se mantiene un grado elevado de preocupación por los posibles efectos adversos para la salud humana debidos a la exposición a estas sustancias a través del consumo de alimentos, fundamentalmente porque sus propiedades lipofílicas y de persistencia en el medio ambiente hacen que se acumulen en la cadena alimentaria, especialmente en grasa animal, productos lácteos y pescados.
Acciones de la Comisión Europea
Para reducir la exposición de los consumidores europeos a estas sustancias, la Comisión Europea aprobó un grupo de recomendaciones en los años 2004 y 2006, la Recomendación 2006/88/CE dirigida a reducir los contenidos de dioxinas, furanos y PCBs en alimentos y piensos, y las Recomendaciones 2004/704/CE y 2006/794/CE sobre el control de los niveles de dioxinas y furanos en piensos y alimentos, respectivamente. En las dos últimas, solicitaba a los Estados miembros el control de dioxinas y PCBs en alimentos y piensos durante un período de varios años para conocer la evolución de los contenidos de dioxinas y PCB en los alimentos comercializados en la unión Europea.
Resultados del informe científico
Los datos enviados por los Estados miembros han sido recopilados y evaluados por la EFSA y han sido publicados recientemente en el informe científico “Resultados del control de niveles de dioxinas en alimentos y piensos”, con las siguientes conclusiones:
- Se han recopilado 7.270 muestras durante los años 1999-2008 de 19 Estados miembros, entre ellos España, también de Noruega e Islandia.
- La mayoría de los resultados fue enviado por Reino Unido, Alemania y Bélgica. España envió datos solo de pescados (107) y de piensos (45) durante los años 2002 a 2004. Hay que mencionar que las recomendaciones de control de dioxinas eran de aplicación durante los años 2007 y 2008 y además estipulaba un número de muestras anuales por país; a España le correspondieron 156 muestras anuales de alimentos y 53 muestras anuales de piensos. Estas cifras, desde luego no se han alcanzado aunque hay que decir que se fijaron como “frecuencia mínima recomendada a título orientativo”, también hay que mencionar que la mayoría de los Estados miembros no se han ajustado a las cifras recomendadas por la Comisión Europea. Ahora bien, el hecho de que se ajusten pocos países a las recomendaciones no justifica su incumplimiento.
- Los contenidos de dioxinas y PCB similares a las dioxinas más altos encontrados fueron en hígado de pescado y derivados (32,6 pg TEQ/g), en carne de anguila (6,7 pgTEQ/g) y en hígado y derivados de animales terrestres (5,7 pg TEQg).
- Se hizo una evaluación de los datos teniendo en cuenta las diferencias entre especies, ubicación geográfica y tipo de producción y se pudo comprobar en pescados, excluyendo la anguila, importantes diferencias de contenidos de dioxinas y PCB similares a las dioxinas, con valores medios que oscilaban entre 1,20 pg TEQ/g en trucha de piscifactoría a 7,99 pg/TEQ/g en salmón. En cuanto al arenque, se encontraron también diferencias de contenidos de dioxinas y PCB similares a las dioxinas en arenque capturado en el mar Báltico (8,64 pg TEQ/g) comparado con aquellos procedentes de otras zonas marítimas (1,30 pgTEQ/g).
- Por lo que respecta a la superación de los límites máximos de dioxinas y PCB similares a las dioxinas regulados en el Reglamento 1881/2006, los datos han mostrado un porcentaje medio de superación de un 8%, con grandes variaciones entre los distintos grupos de alimentos. El informe recoge que es importante tener en cuenta que parte de los datos evaluados proceden de controles dirigidos a encontrar alimentos con contenidos altos de dioxinas, es decir no son muestras tomadas al azar, con lo cual la evaluación global de los datos genera incertidumbre porque las muestras dirigidas dan resultados más altos que las tomadas de forma aleatoria. De todas forma y lo que parece que no recoge el informe, aunque seguramente no era uno de sus propósitos, es como se ha actuado con las muestras que han dado por encima de los límites legales, información indispensable para estar seguros de que no se están comercializando productos que superan los límites de dioxinas y PCB.
- El informe recomienda que, para mejorar la evaluación de los datos de forma global es necesario que los Estados miembros cumplan la Recomendación 2006/794 citada, en cuanto a la aplicación del procedimiento de muestreo y al envío de la información solicitada.
En la tabla adjunta se pueden observar los contenidos de estos grupos de sustancias desglosados por grupos de sustancias y su valor total por grupos de alimentos.
