
La Delegación de Agricultura y Pesca en Huelva de la Junta de Andalucía comunicó el pasado 25 de enero, la prohibición de capturar y comercializar chirlas de la zona de producción del litoral onubense, correspondiente a Punta Umbria. Los resultados analíticos realizados por el Laboratorio de Control de Calidad de los Recursos Pesqueros han mostrado presencia de Salmonella en esos moluscos, lo que ha conducido a su prohibición hasta que nuevos resultados analíticos muestren la ausencia de esta bacteria en las chirlas producidas en la zona de Huelva.
Estos controles que realiza la Junta de Andalucía van dirigidos a comprobar que los moluscos bivalvos producidos en el litoral andaluz cumplen la legislación comunitaria. Cuando los resultados de los controles analíticos son desfavorables, la Junta de Andalucía cierra la zona de producción afectada hasta que los resultados analíticos muestran que los moluscos bivalvos vuelven a cumplir los límites o criterios legales establecidos. Este sistema de cierre-apertura es lo que garantiza que los productos procedentes de esas zonas de producción son adecuados desde el punto de vista de la seguridad alimentaria.
Programa de Control de las zonas de producción de moluscos en Andalucía
La Junta de Andalucía lleva aplicando y actualizando desde el año 1994, en que se publicó la primera normativa específica para los moluscos bivalvos por la Comisión Europea, un sistema de control oficial para comprobar el grado de salubridad de las aguas de producción de moluscos y de los propios moluscos bivalvos en todo el litoral andaluz. La toma de muestras y análisis del agua de producción van dirigidos a la comprobación de la contaminación fecal y del plancton tóxico, y los controles de los moluscos bivalvos se realizan para comprobar los niveles y criterios legales de bacterias (Escherichia coli y Salmonella), de biotoxinas marinas (PSP, toxinas lipofílicas y ASP), de contaminantes (metales pesado, PCBs, hidrocarburos aromáticos policíclicos), de residuos de plaguicidas (plaguicidas clorados) y de radionucleidos.
La frecuencia de los controles en las distintas zonas de producción de moluscos bivalvos varía según el tipo de molusco (ej.: el control de toxina amnésica es trimestral en todos los moluscos, excepto en vieiras que es mensual por su lenta desintoxicación) y la zona de producción (ej.: el control de metales pesados es semestral en todas las zonas, excepto en el litoral de Huelva donde la frecuencia es trimestral por sus niveles históricos más altos en ciertos metales).
Para facilitar el control de los moluscos bivalvos de forma que afecte mínimamente a los intereses comerciales y de consumo, el litoral andaluz está divido en zonas de producción, de tal manera que si se cierra una zona para un tipo de molusco se puede seguir produciendo y comercializando el resto de moluscos de la misma zona y en el resto de zonas.
Las frecuencias de los controles son sistemáticas, como se ha visto antes, pero pueden adquirir un carácter intensivo cuando se detectan valores por encima de los legales y cuando existen claros indicios de contaminación por presencia de plancton tóxico o por proximidad a zonas con niveles superiores a los establecidos. También se tienen en cuenta incidentes ambientales, como los ocurridos en los meses de abril u octubre de 2008 por vertido accidental de hidorcarburos en la Bahía de Cádiz por los buques Fedra y Tawe o el choque de buques en diciembre del mismo año.
Situación legal de las zonas de producción
En la tabla adjunta se relacionan los moluscos bivalvos cuya extracción y comercialización está prohibida en las distintas zonas de producción de moluscos bivalvos en el litoral andaluz, según las causas por las que se prohibió. Estos datos son los suministrados por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.

La mala noticia es que el número de moluscos bivalvos con restricciones en la extracción y comercialización es bastante alto, pero la buena es que esta situación es una consecuencia de los controles analíticos frecuentes que se están realizando en el litoral andaluz que impiden la comercialización de productos que no cumplen los límites legales. El único inconveniente son los mariscadores ilegales que se saltan las prohibiciones e introducen en la comercialización moluscos no aptos para el consumo. Para ellos, la Delegación de Agricultura y Pesca de Huelva, informaba en su nota de prensa que las sanciones por el incumplimiento del marisqueo sin licencia pueden oscilar entre los 301 a los 60.000€.