
En las últimas décadas se han desarrollado considerablemente nuevas tecnologías en el sector alimentario dirigidas unas a ofrecer alimentos llamados funcionales con ingredientes añadidos que aportan un beneficio nutricional a quienes los consumen y otras, como la modificación genética, que trata sobre la alteración de los genes de plantas, animales o microorganismos o en la inserción de genes de unos organismos a otros.
También hay que citar la nanotecnología, consistente en el uso de materiales y estructuras de tamaño nanómetro (un nanómetro es una millonésima parte de 1 milímetro), por ejemplo para uso en envases alimentarios, con la función de mantener los alimentos más frescos y durante más tiempo en el mercado o controlar su calidad. La Biología sintética es una nueva área de la ciencia que está en fase
experimental, mediante la cual puede ser posible construir completamente nuevos organismos o sistemas biológicos mediante el ensamblaje de genes en el laboratorio. La clonación de animales permite la creación de una copia genética exacta de otro animal, que es el donante. La irradiación de alimentos es una práctica que se usa desde hace ya bastantes años para determinados productos, y tiene, entre otras aplicaciones, la de matar bacterias que causan enfermedades de origen alimentario. Y finalmente los nuevos alimentos, término que se aplica de forma general a las nuevas formas de procesar alimentos, como por ejemplo el uso del microondas o el uso de altas presiones para pasteurizar alimentos.
¿Qué opinan los consumidores?
Estas tecnologías emergentes crean bastante desconfianza en el consumidor y algunas de ellas, como la clonación animal, está generando un intenso debate en el seno de la Comisión Europea, con la intervención, además de la EFSA, de comités de ética que recomiendan la consulta a los consumidores europeos sobre el uso de estas tecnologías en la producción alimentaria.
Las últimas noticias relacionadas con la opinión de los consumidores sobre estas tecnologías se han publicado por la FSA recientemente en su web, en el informe titulado "An evidence review of Public Attitudes to Emerging Food Technologies" de marzo de 2009. Se destacan las siguientes conclusiones.